Gramon Bago Uruguay
Gramon Bago Uruguay

Nuestra trayectoria

En 1931 el inmigrante español Don Gerardo Ramón Cerdá se instala en Montevideo iniciando sus actividades produciendo suplementos nutricionales y progresivamente incorporando especialidades medicinales. La compañía continúa creciendo y comienza a operar a partir de 1956 como Gerardo Ramón y Cía S.A. instalándose en su primer local propio de la calle Joaquín Suárez Nº 3359.

En 1992 Laboratorios Bagó de Argentina, fundado en 1934 por Don Sebastián Bagó, también inmigrante español, se une a Gerardo Ramón y Cía. creando Gramón Bagó de Uruguay S.A. (Gramón Bagó).


La sinergia entre la fusión de ambas líneas de productos (Gramón y Bagó) nos posiciona, hasta hoy, entre las primeras compañías del mercado farmacéutico uruguayo.

En los últimos tiempos hemos incorporado representaciones de compañías farmacéuticas de mucho prestigio internacional, que detallamos en orden de asociación: Dr. Falk Pharma GmbH, Química Montpellier S.A., IBSA -Institut Biochimique S.A., Bioprofarma S.A., Hospira Inc., Galderma S.A., Becton Dickinson - BD Diabetes Care, Meda Pharma GmbH y Co. KG, Oystershell NV, NutraPharm S.A., Mead Johnson Nutrition, biose.


Hemos lanzado productos únicos e innovadores que hoy son líderes en sus segmentos como Dirox, Condroxamín, Dioxaflex, ofreciendo una clara mejora en los tratamientos y en la calidad de vida de quienes lo necesitan.

Además de nuestra gama de productos terapéuticos generales que benefician a toda la población, estamos trabajando fuertemente en la incorporación de tratamientos para enfermedades más específicas que padecen poblaciones reducidas como esclerosis múltiple, artritis reumatoidea, Parkinson, Leucemia, entre otras afecciones. Basados en la investigación y tecnología estamos abocados a poner a disposición de pacientes y cuerpo médico las nuevas terapias que necesitan para que cada vez más personas accedan a mejores medicamentos que les brinden una vida más plena.


También nos encontramos actualizando nuestra planta de producción realizando reformas edilicias e invirtiendo en equipos de última generación que nos permitirán aumentar la capacidad y extender la certificación GMP (en inglés Good Manufacturing Practices o Buenas Prácticas de Manufactura) que ya tenemos en las áreas de óvulos y supositorios, a la totalidad de nuestras áreas productivas para la operativa local y como enlace para la exportación a otros mercados.